Hace exactamente 7 meses que publiqué mi texto anterior y en este tiempo, a pesar de que ya tomó posesión Felipe Calderón, apesar de que tambien lo hizo Andrés Manuel López Obrador y aún cuando ya tuvimos dos Convenciones, la verdad es que parece que el tiempo no hubiera pasado.
El País continúa siendo el mismo que dejamos aquel 21 de septiembre del año pasado, sigue siendo un país abatido por la pesadumbre de un sueño terminado. Es además un país más violento pero al mismo tiempo un país más apático.
En estos 7 meses hemos visto pasar a un pueblo de la euforia por lograr el reconocimiento de AMLO como ganador de las elecciones del pasado 2 de Julio a una muchedumbre que sale a las calles a luchar por sus derechos con la convicción de que será ignorada. Pasamos de ser miles a ser cientos y pronto quizas decenas.
Las cosas no pintan bien y ahora que la Iglesia Católica está mostrando su verdadero rostro, ahora que las "libertades religiosas" estan mostrando el daño que le hacen al laicismo del país me permito discrepar con el "Presidente Legitimo" diciendoles que por desgracia si queremos que las cosas cambien, si queremos realmente ser escuchados, el único camino es la violencia, por que sino, lo único que lograremos es ver como la inequidad social aumenta cada día y por más marchas, plantones y recistencias civiles pacíficas que hagamos lo más que lograremos hacer con aquellos que tienen el poder en su manos será provocarles una carcajada.
Por que, si no extirpas al cancer, como quieres curarte del mal si solo tomas una cucharada de azucar al día.
El País continúa siendo el mismo que dejamos aquel 21 de septiembre del año pasado, sigue siendo un país abatido por la pesadumbre de un sueño terminado. Es además un país más violento pero al mismo tiempo un país más apático.
En estos 7 meses hemos visto pasar a un pueblo de la euforia por lograr el reconocimiento de AMLO como ganador de las elecciones del pasado 2 de Julio a una muchedumbre que sale a las calles a luchar por sus derechos con la convicción de que será ignorada. Pasamos de ser miles a ser cientos y pronto quizas decenas.
Las cosas no pintan bien y ahora que la Iglesia Católica está mostrando su verdadero rostro, ahora que las "libertades religiosas" estan mostrando el daño que le hacen al laicismo del país me permito discrepar con el "Presidente Legitimo" diciendoles que por desgracia si queremos que las cosas cambien, si queremos realmente ser escuchados, el único camino es la violencia, por que sino, lo único que lograremos es ver como la inequidad social aumenta cada día y por más marchas, plantones y recistencias civiles pacíficas que hagamos lo más que lograremos hacer con aquellos que tienen el poder en su manos será provocarles una carcajada.
Por que, si no extirpas al cancer, como quieres curarte del mal si solo tomas una cucharada de azucar al día.
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