10 de agosto de 2006

LA TRAMPA DE DEHESA

Germán Dehesa, ese peloncito chaparrito y de lentes parece estarle haciendo el caldo gordo a su gemelo. Van ya varias menciones en su columna en el periódico Reforma en las que hace una invitación a las autoridades pertinentes a "desbloquear" el Paseo de la Reforma.

Me preocupa realmente lo que hace este señor pues, aunque reconozco y apoyo la libertad que tiene el otro para expresar sus puntos de vista, jamás apoyaré que con el uso hipócrita de las palabras "Tolerancia" y "Justicia" se invite a ejercer una acción violenta en contra de ciudadanos indefensos.

Se puede criticar a los plantones en Reforma pero no se puede sugerir el uso de la autoridad para quitarlos. Tampoco es válida la utilización de un espacio libre como es Internet para con engaños realizar una protesta en contra de los plantones.

Señor Dehesa, sea sincero y diga en la página que esta promocionando en el Reforma que se trata realmente de una petición formal para retirar los campamentos, sea claro y no mienta. Solicite a sus seguidores que cuando manden su correo electrónico pidiendo se una la gente a "despejar la ciudad" lo que están realizando es el juntar firmas para tratar de avalar el uso de la fuerza publica.

Es terrible que se usen los medios de comunicación para algo tan terrible como es solicitar que se golpee a mujeres, jóvenes, niños e inclusive ancianos que están en este lugar. Por que no esperará que las autoridades vayan a los campamentos a pedir de favor a la gente que se retire.

Que vergüenza da señor Dehesa, no solo por las mentiras publicadas en el sitio "Despeje la ciudad", si, mentira total el decir "La Ciudad de México está ocupada por la oscuridad. A los Ciudadanos nos quedan dos caminos: resignarnos, o encender una mínima luz que se juntará con muchas otras y nos devolverá múltiples rostros. ¿Quieres despejar la tiniebla? No es una marcha, no es un gesto político es luz. Cada firma ayudará a que podamos ver y DESPEJAR las añoradas imágenes de los lugares, nuestros lugares, de Reforma y el Centro Histórico. (Son 16 imágenes; para liberar cada una se necesitan 12,500 firmas)"

Si uno no conoce los antecedentes, si no sabe de que se trata y le invitan a entrar a este sitio pareciera más que otra cosa un ejercicio artístico sin ninguna finalidad e implicación política, pero no, la realidad es que piensan juntar un buen número de firmas electrónicas para entregarlas en Gobernación y el GDF con la finalidad de solicitar la "liberación" del Paseo de la Reforma. Denigrante también la utilización de Despeje como un juego de palabras en el que se suma el concepto de todos conocido (liberación) al de "Des Peje" o quiten al peje.

Mentira también es hacer creer que esta calle está cerrada a la gente, cualquiera puede ir y caminar por allí libremente. No es un espacio cerrado ni hemos perdido nada, en todo caso la ganamos los peatones.

Por otro lado, no hay que dejar de tener en consideración otra serie de engaños que hace usted en su propuesta, en primer lugar está la posibilidad que tiene una sola persona de registrar a todos sus conocidos e incluso a quienes tiene en su lista de correos como participes de este movimiento aún cuando no estén a favor de él, otra falla es que en este ejercicio puede suscribirse cualquier persona sin importar en donde viven y somos únicamente los capitalinos quienes tenemos derecho de opinar.

No es posible que promovamos la ingerencia de gente ajena en conflictos locales. Si, la implicación política es nacional, pero el cierre de Reforma afecta solamente a quienes vivimos en esta ciudad y de esos 7 millones de chilangos solamente a quienes deben circular por esa zona. No es válida la opinión de personas en Jalisco, Sonora, Guanajuato, Baja California, California, Londres o cualquier otro lugar fuera de la Ciudad de México. Por que tampoco sería pertinente que nosotros nos atrevamos a opinar en problemas que solo ellos conocen de viva voz. Ahora está el caso especifico de Oaxaca y a pesar de lo que vemos en los medios, aún cuando bloquearon la Guelaguetza, más allá de todo eso no me creería capaz de opinar, por que no conozco su realidad, por que no se lo que viven cada día y menos opinaría a favor del uso de la fuerza pública.

Germán, vuelve a la razón y deja este tipo de cuestiones. No a la violencia. Si a la solución de este conflicto y sus orígenes.

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