24 de agosto de 2006

Salario Mínimo

Hace más de una semana escribía en este espacio la necesidad que surgió en mí de hacer un análisis más profundo a la situación que atraviesa el país y recordarnos que más allá del conflicto post electoral que nos encontramos viviendo estamos ante una voracidad de los poderosos contra los marginados que es indignante.

Comencemos por dar una revisada a lo que el Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice con respecto a el sueldo que debemos percibir por nuestro trabajo: "Los salarios mínimos que deberán disfrutar los trabajadores serán generales o profesionales. Los primeros regirán en las áreas geográficas que se determinen; los segundos se aplicaran en ramas determinadas de la actividad económica o en profesiones, oficios o trabajos especiales. Los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos. Los salarios mínimos profesionales se fijaran considerando, además, las condiciones de las distintas actividades económicas. Los salarios mínimos se fijaran por una comisión nacional integrada por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno, la que podrá auxiliarse de las comisiones especiales de carácter consultivo que considere indispensables para el mejor desempeño de sus funciones."

En este primer vistazo a lo que por ley debe ser el salario mínimo nos podemos percatar que la mayoría de los empleadores hacen caso omiso de lo que dicta la constitución pues, es iluso pensar que con un ingreso de 45 pesos diarios puede una persona tener la solvencia para cubrir los requerimientos que indica el artículo 123. Lo anterior sin tomar en cuenta los casos de explotación registrados en el interior de la república, casos como los de, los cafetaleros chiapanecos que reciben pagos de 12 pesos diarios por jornadas de 18 horas o las maquiladoras de la frontera norte donde les pagan 20 o 30 pesos por día.

Aunado a que en las ciudades la mayoría de los empresarios ofrecen salarios bajos por un horario ilegal (la jornada máxima es de 8 horas), no otorgan contratos ni prestaciones (IMSS, INFONAVIT, etc.) y se niegan bajo juegos contables a pagar el reparto de utilidades que por ley corresponde a los trabajadores.

Otros aspectos a destacar son la discriminación que ejercen los empleadores en contra de los candidatos por físico, sexo, embarazo, escuela de procedencia, además de las practicas delictivas en que incurren al ofrecer vales de despensa de acuerdo al citado artículo "El salario deberá pagarse precisamente en moneda de curso legal, no siendo permitido hacerlo efectivo con mercancías, ni con vales, fichas o cualquier otro signo representativo con que se pretenda sustituir la moneda".

Por otro lado esta también las practicas ilegales en que incurren impunemente las bolsas de trabajo al cobrar a los candidatos para calificar a un trabajo pues la constitución dice que: "El servicio para la colocación de los trabajadores será gratuito para estos, ya se efectúe por oficinas municipales, bolsas de trabajo o por cualquiera otra institución oficial o particular."

Viendo lo anterior y siendo objetivos nos daremos cuenta que las demandas de justicia social que nutren al movimiento de López Obrador, son por demás justas pues no es posible que nos encontremos en una situación de abuso como la que vivimos y nos quedemos con los brazos cruzados.

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